Secretos, sí, secretos.
De cámara.
De vals.
De obviedades.
Secretos.
De estado.
De más.
De nimiedades.
Secretos.
De derecho.
De mal.
De corazones.
Secretos, sí, secretos.
De espantos.
De sal.
De intenciones.
Secretos.
De razones.
De cal.
De amistades.
Secretos.
De fantasmas.
De ayes.
De finalidades.
Ésta prisión carece de celdas, pero abunda en arena. — Júpiter
¿Y qué si nos encontramos bajo serpientes caricias?
¿Y qué si nos envolvemos de fusiles miradas?
¿Y qué si en tonos prohibitivos hemos de palpitar?
¿Cambiarías todo a sabiendas de que nunca sucederíamos?
Te he viajado completa.
No hay lunar o pequita que no haya antes visitado.
No existe aliento que no haya antes ya probado, no, me temo que no existe.
Te reconozco a media luces y sin luces te puedo encontrar.
Así, todos estos años te puedo decir que el viaje sigue aun sin aburrirme.
El dedo más largo.
El que parece camino.
El dedo a la antigua vida.
El nuestro no es un problema de género, no, el nuestro es un problema de especie. — Júpiter
Qué fácil es morir en el ocaso de tus recuerdos.
Qué sencillo es desaparecer de tus días.
¿No lo crees, Nina?
Esta caja vacua viaja
valiente y vehemente,
violando vicisitudes vanas
venerando vellos
vaciándose en visiones
viles, casi todas viles.
Esta caja vacua viste
de vistas vagas.
Violentando veredas vacías.
Versionando viejas venas;
Variando en valles verdes
en verdades vedadas,
todas venenosas.
¡Vaya vituperio de vesania, Vacua!
Valiéndote verga las victorias viudas.
Vacilando virtudes voraces, Vacua.
Tu cuerpo enmudecido, callado
se arrepiente en mis manos.
No por lo vivido sino por todo lo olvidado.
¿Qué ternura es esta que entre amigos ha arraigado?